jueves, 18 de febrero de 2010

ERP: Comando de Sanidad del Ejército



Jorge Fernández Zicavo

Jueves 6 de septiembre de 1973. Buenos Aires, Capital Federal.
Gobierno constitucional presidido interinamente por el presidente de la Cámara de Diputados Raúl Alberto Lastiri: hasta las elecciones convocadas para el 23 de septiembre.

El Ejército Revolucionario del Pueblo, que siete meses antes había copado el Batallón de Comunicaciones 141 en Córdoba llevándose gran cantidad de armamento, intentó hacer lo mismo en el Comando de Sanidad del Ejército.

Al igual que en el ataque de Córdoba, iniciaron la operación a medianoche, con la complicidad de un soldado conscripto (Hernán Invernizzi), que facilitó la entrada y ayudó a reducir la guardia.

El Comando ocupaba cuatro manzanas. Durante la mañana y hasta las primeras horas de la tarde, trabajaban allí 350 civiles y prestaban servicio 250 militares, pero durante el resto de la tarde y las noches sólo había una guardia de 12 soldados y dos suboficiales.

Los asaltantes tardaron 30 minutos en controlar el Comando y sólo tuvieron que disparar al teniente 1º Eduardo Rusch y al soldado Osvaldo Dagdeg, que opusieron resistencia. Luego procedieron a cargar un camión con 150 fusiles FAL, pero dos soldados se fugaron y avisaron a la Comisaría 28º de la Policía Federal.

El Regimiento de Infantería 1 ‘Patricios’ recuperó el Comando, muriendo en el combate su segundo jefe, teniente coronel Raúl Juan Duarte Ardoy, tras recibir un disparo en el hígado.

Al no ver posibilidad de escapatoria los asaltantes se rindieron. Su jefe, Carlos Tomás Ponce de León, había sido condenado a reclusión perpetua por el secuestro y asesinato del director general de FIAT, Oberdan Sallustro, pero estaba en libertad gracias a la Amnistía decretada por Cámpora tres meses antes.

La Confederación General del Trabajo respondió con un Comunicado:

“El atentado criminal efectuado por el Ejército Revolucionario del Pueblo, muestra con absoluta claridad que se trata de elementos antinacionales y antipopulares, al servicio de un plan reaccionario. Quienes se dicen peronistas y revolucionarios pero no se atreven a romper sus lazos con la guerrilla marxista, deben terminar con sus vacilaciones o sacarse la careta... No son ejército, sino una banda armada al servicio de la reacción imperialista y la oligarquía cipaya. No son revolucionarios, sino todo lo contrario, agentes de una contrarrevolución fomentada desde el exterior, tal como lo viene denunciando Perón”.


Teniente Coronel Raúl Juan Duarte Ardoy, fotografiado siendo Mayor

Al no ver posibilidad de escapatoria, los terroristas se rindieron. Su jefe era Carlos Ponce de León, que había sido condenado a cadena perpetua por el secuestro y asesinato del gerente general de la FIAT, Oberdan Sallustro, pero que estaba en libertad gracias a la Amnistía de todos los terroristas capturados en los últimos dos años, decretada por el Presidente Héctor Cámpora y el Ministro del Interior Esteban Righi; reconocidos aliados de Montoneros.

Eso ocurrió en la madrugada del 26 de mayo de 1973, un día bochornoso en el que salieron de las cárceles centenares de terroristas para cuyas capturas habían muerto varios policías, y que fueron condenados con todas las garantías procesales por la Cámara Federal en lo Penal que Cámpora también disolvió esa madrugada. Al día siguiente el Congreso aprobó la ley 20.508 de Amnistía que ratificaba el decreto de Indulto. Un años después el ERP-22 asesinaría al juez Jorge Vicente Quiroga y lo intentaría con otros dos que tuvieron que exiliarse.

La CGT respondió al ataque del ERP con un Comunicado en la prensa:

"El atentado criminal efectuado por el Ejército Revolucionario del Pueblo, muestra con absoluta claridad que se trata de elementos antinacionales y anti-populares, al servicio de un plan reaccionario. Quienes se dicen peronistas y revolucionarios pero no se atreven a romper sus lazos con la guerrilla marxista, deben terminar con sus vacilaciones o sacarse la careta... No son ejército, sino una banda armada al servicio de la reacción imperialista y la oligarquía cipaya. No son revolucionarios, sino todo lo contrario, agentes de una contrarrevolución fomentada desde el exterior, tal como lo viene denunciando Perón.
No son pueblo, sino todo lo contrario son el antipueblo, una minoría totalmente divorciada de los sentimientos, las luchas y las aspiraciones de los millones de argentinos que levantan la bandera de la liberación nacional y reconocen en Perón al artífice de le unidad nacional".

También lo hicieron las "62 organizaciones peronistas":

"Estos asesinos han puesto otra nota trágica en circunstancias en que muestra patria está ante la posibilidad de retomar al plano de privilegio del que fuera desplazada por la reacción en 1955". Coincide luego con los conceptos expresados por la CGT y finaliza diciendo que "es hora de decir basta y como delincuentes comunes que son hay que castigarlos con todo el peso de la ley. En ellos, no hay romanticismo ni justificativo valedero. Sólo la artera conducta que pone constante luto en nuestro pueblo y que merece la repulsa de todos los argentinos sin distinción de clases ni de banderas. El castigo no va a demorar, nadie llorará cuando estos asesinos sin Dios y sin Patria reciban la condena que ellos mismos se han buscado”.

El 23 de septiembre, día de las elecciones ganadas por Perón e Isabel Perón, el Presidente interino Raúl Lastiri ilegalizó al ERP. Un mero gesto de propaganda, no sólo porque era ridículo ilegalizar a una organización armada clandestina, sino porque no lo hacía con todas; y especialmente con Montoneros, que dos días después declaró la guerra a Perón asesinando a José Ignacio Rucci, Secretario General de la CGT.

De todas maneras, Carlos Ponce de León, condenado a 20 años, volvió a ser amnistiado en 1983 por el Presidente de facto Gral. Bignone, junto con Hernán Invernizzi y Eduardo Anguita, que también integró el grupo atacante.


Carlos Ponce de León

Biografía C. Ponce de Leon

Actualmente, Invernizzi es Defensor del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y se comenta que posiblemente sea nombrado Secretario de Derechos Humanos. Su compañero del asalto a Sanidad, Eduardo Anguita, es Director General del Canal 7, la televisión oficial del Estado argentino.


Hernán Invernizzi



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